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Inversión libre de impuestos

Encontrar una alternativa de inversión libre de impuestos puede resultar difícil, pero no es imposible. Te contamos sobre una alternativa poco difundida.

La historia económica, y particularmente fiscal, en nuestro país no es la más linda para rememorar. Por distintas razones y gracias a varios gobiernos, los impuestos que se establecen con carácter temporario terminan siendo permanentes erosionando consumo, ahorro e inversión. Recientemente se ha derogado el impuesto a las ganancias que gravaba a las rentas financieras (impuesto cedular), pero todavía quedan tributos por evaluar a la hora de invertir.

Para personas humanas existen dos impuestos que tienen capacidad de afectación a las inversiones: impuesto a la ganancias (IIGG) y el impuesto a los bienes personales (BBPP). El primero impacta en la capacidad de flujo de ingresos de la persona mientras que BBPP afecta el stock de ingresos (traducido en patrimonio) al 31 de diciembre de cada año. En el mundo normalmente se grava sólo al flujo a través de la diferencia de precio entre la compra-venta de un activo y el pago de dividendos (utilidad empresa) o cupones (intereses de los bonos). Aquí sumamos uno más lamentablemente.

Si bien existen opciones que morigeran el impacto de los tres impuestos que mencionamos, la dinámica general es que por lo menos uno de esos tributos termina afectando a las distintas alternativas de inversión. Constituyen los títulos públicos nacionales y provinciales uno de los pocos ejemplos de un instrumento exento de los obligaciones impositivas indicadas.

Fondos de Ahorro: opción de inversión para el flujo y el stock

Probablemente por la insostenibilidad de nuestro sistema previsional, en el último tiempo se ha estado incentivando – a través de deducciones impositivas – la adopción de un tipo de instrumento poco difundido en Argentina como el Fondo de Ahorro, también denominado Seguro de Retiro.

El fondo de ahorro es un instrumento de inversión tradicionalmente asociado (y casi con exclusividad) a la jubilación. Si bien la razón de su existencia es esa, los objetivos de los inversores han ido mutando y los productos han ido evolucionando. El seguro de retiro es, en gran parte del mundo, el principal camino para financiar los años en los que ya no generaremos ingresos. Se comienza a ahorrar e invertir en la edad productiva para luego, al jubilarse, contar con un capital acumulado que nos permita mantener el nivel de vida y pagar las cuentas.

Como mencionamos en el post del Fondo de emergencia, construir capital a lo largo del tiempo implica tres condiciones concurrentes: disciplina, tiempo y conocimientos. Los seguros de retiro vienen a subsanar estas tres al dejar en manos de un tercero (normalmente compañías de seguros) la labor. Pero no todas las posibilidades de este vehículo terminan ahí.

Los fondos de ahorro evolucionaron. No son únicamente un instrumento relacionado al flujo de ingresos. Han nacido y se han extendido de esa forma, pero también existen como vehículo para un stock de dinero. Es decir, ya constituido el capital, puede invertirse a través de ellos compitiendo con otras alternativas que van desde plazos fijos hasta fondos comunes de inversión y acciones. Se diferencian por su exención impositiva generalizada.

Al estar constituidos en pólizas, los seguros de retiro gozan de los siguientes beneficios:

  • son deducibles del IIGG para personas humanas empleadas en relación de dependencia (este año 2020 hasta $18.000 pesos anuales);
  • imputables como gasto para personas jurídicas, por ende no tributan IIGG a la vez que se construye capital (activo para la empresa);
  • no tributan IIGG por ninguna categoría;
  • no tributan Bienes Personales.

Vale agregar que los fondos de ahorro invierten en fondos comunes de inversión que compran activos de distintos riesgos y grados de liquidez. Estos activos pueden ser en pesos y también en dólares (dólar link) según determine el inversor, proveyendo flexibilidad y adaptabilidad. Por último, pero no menor el horizonte de inversión también es flexible. Es cierto que los plazos no son muy cortos (a partir de 5 años), pero se puede acceder a los recursos de la cuenta de inversión en cualquier momento del plan y, según el producto, con retornos positivos desde el año 1.

Los fondos de ahorro son una excelente opción de inversión. Resguardan el poder adquisitivo al estar vinculados con el dólar mientras construyen capital. No pagan impuestos y hasta tienen deducciones fiscales. También son una alternativa para quienes tienen ahorros ya constituidos y quieren obtener buenos retornos sin dedicar tiempo al análisis. Lamentablemente están poco difundidos en Argentina aún, pero con el tiempo ganarán relevancia.

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